Con la presencia del gobernador Alberto Weretilneck, el presidente del Concejo Municipal Pedro Dantas, el ministro de Obras y Servicios Públicos Carlos Váleri y el legislador Ariel Rivero presidiendo el acto se abrieron las ofertas de cinco empresas.

El presupuesto oficial se había fijado en $ 175.019.550,20 y un plazo de ejecución de 540 días.

El acto contó con la presencia de autoridades de todos los estamentos del estado tanto provincial, como local y de municipios vecinos, empresas contratistas, ex intendentes locales, Veteranos de Malvinas, como así también de sectores empresariales, productivos y privados de Campo Grande.

“Un proyecto patagónico”

El gobernador Alberto Weretilneck aseguró que el proyecto es “de escala patagónica” por la envergadura del financiamiento y los alcances de su desarrollo.

Weretilneck hizo hincapié en el “buen aprovechamiento del río, con tecnología moderna y sustentable” como herramienta para que “la producción de alimento” no dependa del “cambio climático” y defender la agricultura y la ganadería de sequías e inundaciones.

“Hace 110 años la provincia empezaba a ser otra con la inauguración del dique Ballester” dijo el gobernador. Y aunque Campo Grande tiene un sistema de riego independiente, hoy, “estamos dando inicio a otro valle irrigado por decisión del hombre” en la primera etapa que contempla las obras necesarias para poner 1800 hectáreas bajo riego.

“La huella”

Hoy “plantamos una huella, los intendentes que me sucedan transitarán por ella” dijo Pedro Dantas. “Estamos ante la concreción de un sueño de muchos años, con un proyecto definido que esta gestión viene  trabajando con mucho esfuerzo conjuntamente entre los equipos técnicos municipal y provincial” señaló.

Mañana “es el futuro nuevo, de un municipio moderno, con perspectiva de crecimiento demográfico, cultural, social y económico” señaló el mandatario local sobre la licitación de la obra de riego presurizado “con la más moderna tecnología mundial, única en Argentina”.

La historia se coló con una coincidencia que Dantas destacó como “un buen augurio”. El nombre del plan de financiamiento para el proyecto de irrigación es Edgardo Castello, primer gobernador de Río Negro, quien  “estuvo en el Consorcio de Riego, alrededor de 1960 entregando un aporte para consolidar las defensas del río Neuquén a la altura de la bocatoma” que actualmente sigue irrigando las chacras de Campo Grande”. Y hoy, con los fondos del plan  “Castello”, el municipio vuelve a poner en valor el recurso hídrico para “afianzar el trabajo de la tierra”.

“Identidad rionegrina”

La matriz productiva agrícola que pretende profundizarse con la moderna obra de riego permitirá diversificar cultivos e incorporar ganadería. “Este proyecto le dará identidad a Campo Grande pero también a Río Negro” señaló Ariel Rivero.

El legislador integra el grupo de diputados que votaron a favor del endeudamiento por el plan Castello “para el desarrollo de la provincia a 20 o 30 años” que en plena marcha “le dará trabajo a cuatrocientas personas de la localidad”.

Cinco oferentes:

Presupuesto Oficial:

$ 175.019.550,20. Plazo de ejecución 540 días.

Hubo  cinco  ofertas:

Roque Mocciolla por         $  308.986.856,00

Tecnobras S.A. por             $  203.727.364,89

Ecosur Bahía S.A. por         $  223.530.591,13

UTE Oriente – Eca               $  230.789.000,00

UTE CN Sapag S.A.-RJ         $  243.322.341,20

EXPLICACIÓN TÉCNICA

El coordinador de sistemas de riego de la provincia, Marcelo Martín, resumió los estudios desarrollados por los equipos técnicos en la zona de meseta que se pondrá bajo riego. 

El proyecto de riego estará potenciado por el nacimiento en paralelo de un parque industrial con posibilidades de un mercado concentrador y una estructura de frío.

Los productos saldrán con marca de origen y calidad local. Como otra de las fortalezas se señaló la ubicación estratégica en la margen norte de la ruta provincial 69, en el limite con la localidad neuquina de San Patricio del Chañar, en la zona de Vaca Muerta.

El objetivo es “ser proveedores de alimentos” del crecimiento demográfico que significa estar emplazado en la zona de Vaca Muerta.

Respecto a la tecnología que se pretende utilizar para irrigar la tierra es “cuidadosa del cuidado agua, será un antes y un después respecto a cómo se va a regar” ya que se establecerá una relación virtuosa de “producir más usando menos agua”.

Se realizaron estudios del suelo, impacto ambiental, riesgos aluvionales y modelos productivos adecuados. También se detectaron las necesidades de los interesados en migrar hacia este sistema de riego. En base a todo lo recolectado se realizó un estudio de viabilidad económica.

El predio es de 6700 hectáreas. A priori se trabajará en 1800 hectáreas a las que se accede por la ruta provincial 69 frente a El Labrador. El àrea contempla un parque industrial de 

El estudio incluye la defensa de las bajantes de agua por tormentas que ha sufrido ya la zona. 

En cuanto a los modelos productivos posibles que se desarrollarían en el área ya hay demanda de interesados para hacer horticultura,  forraje, ganadería frutos secos. 

El proyecto en general incluye la construcción de casi doce kilòmetros de canales para distribuir el agua, obras de regulación y control con tecnología internacional que a nivel nacional todavía no se ha implementado.

En  Estados Unidos, Australia y Perú ya se trabaja con los modernos métodos a innovar en Campo Grande. 

La distribución energética se realizará con el tendido eléctrico de 7.5 km.

El sistema actual de riego en la Bocatoma será intervenido para captar más caudal, se mejorarán tres mi metros de recorrido del agua hasta El Labrador y se sumará un descargador de 2500 metros de drenaje. Se prevé la impermeabilización con geomembrana de un tramo de 1200 metros y la instalaciòn de dos compuertas de regulación automática.

El nuevo sector bajo riego tendrá un canal principal y otro secundario. Se pretende regar dos mil hectáreas con 2.5 metros cúbicos de agua contra los 4  a 5 metros cúbicos para cubrir tres mil hectáreas que requiere el sistema actual.

El riego al que deberá adaptarse cada parcelario será presurizado. El control del sistema se podrá realizar en forma remota, online, con la lectura a 360 grados de toda la red de canales incluyendo la detección de filtraciones.Habrá cuadrículas de drenaje.

Los adquirentes de las parcelas tendrán agua en la tranquera, energía eléctrica, habrá catorce secciones transformadoras, 7.5 km, la potencia instalada total para regar la zona será de más de 2 megawatts.

La obra hidráulica será acompañada por una red de caminos de ripio en principio.

Comentarios

comments